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| Cortesía: Diario El Espectador |
El periodista colombiano, Javier Darío Restrepo, trasladó momentáneamente a Guayaquil su consultorio ético en la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) para impartir ayer una clase magistral a periodistas y editores de diversos medios de comunicación sobre la ética periodística y la forma cómo se concibe el periodismo en la región, no solo bajo la lupa de gobiernos autoritarios y críticos a la gestión, sino en momentos en que los diarios impresos se ven en la encrucijada de refundarse o desaparecer.
Restrepo, natural de Jericó en el departamento de Antioquia, tiene 81 años y no ha perdido esa frontalidad que lo caracteriza y que le da la autoridad para señalar que "los lectores son el principal objetivo de los periódicos y que si los periodistas no entienden eso, entonces son unos mercenarios que se valen de la sociedad para poder comer".
Dice también que en un mundo cambiante y en evolución y en el que las herramientas digitales están prevaleciendo sobre los instrumentos impresos, acostumbrarse al facilismo es pervertir la profesión. "Ahora todo se encuentra en el Internet, sin embargo, no todo lo que se hay allí es la verdad", refiere.
Así, recuerda lo que le pasó al magnate estadounidense Joseph Pulitzer (1847-1911) cuando una mañana llegó a la redacción de uno de sus diarios y observó que los periodistas estaban en sus escritorios hablando por sus teléfonos. Inmediatamente llamó al editor y le pidió que ordenara que todos los reporteros salieran a la calle. "Al día siguiente el periódico estaba lleno de historias. Era un diario distinto", refiere.
Por eso, agrega, la rutina para los periodistas es como el óxido para los metales. "Hay que mantener intacta nuestra capacidad de asombro. Si el periodista no se asombra no encontrará noticias nunca. Hay que tener ojos de niño pues los niños se asombran siempre con el mundo nuevo que descubren cada día".
En el taller, que dictó en la fundación El Universo, Restrepo, ganador de innumerables premios por su labor periodística y autor de 22 libros sobre periodismo y ética, hace una pausa para elevar el tono de su octogenaria voz y reafirmar que los periodistas deben ser, además de buenas personas, independientes. "El periodista sin independencia es como un cirujano con mal de Parkinson".
Citando una frase célebre del político y escritor cubano José Martí (1853-1895), indicó que "detrás de un gran periodista hay una mano enguantada que lo escribe y unos labios sin mancha que lo dictan".
Los 10 pasos para llegar a ser un buen periodista, según Restrepo
1. El buen periodista ha de ser ante todo una buena persona.
2. El buen periodista ha de estar orgulloso de su profesión.
3. El buen periodista tiene sentido de misión en su ejercicio profesional.
4. El buen periodista es un apasionado por la verdad
5. El buen periodista es autocrítico
6. El buen periodista elabora conocimiento y lo comparte
7. El buen periodista hace periodismo con un objetivo
8. El buen periodista tiene el sentido del otro
9. El buen periodista es independiente:
10. El buen periodista mantiene intacta su capacidad de asombro
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